Conoce a Lorena Albertazzi
Voz Profética / Iglesia Monte de Sión
Peciones de Oración / Monte de Sión
Se parte de algún grupo de Monte de Sión
Siembra en Tierra Fertil /Monte de Sion
Recursos del Modelo de Jesús / Monte de Sion You Tube You Tube
You Tube You Tube Facebook Twitter Twitter twitter Pastora
LOS PELIGROS DE LA IMPACIENCIA

 Hoy quiero compartir con ustedes parte de un mensaje que está titulado “Cómo edificar tu vida en Dios”, quiero que leamos lo que dice en Lucas 6:46-49 “¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo? Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace, os indicaré a quién es semejante. Semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el rio dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover porque estaba fundada sobre la roca. Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre la tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó, y fue grande la ruina de aquella casa” Es claro que nuestra vida es como una casa que está siendo construida y cada año va ampliándose, va creciendo. Jesús nos compara, a los que escuchamos y obedecemos, con un hombre prudente que edificó su casa sobre un lugar firme. La semana pasada les hablé sobre uno de los problemas que pueden hacer que tu casa no sea firme, y este es la ira y el enojo, con esos impulsos y esos sentimientos, nuestra vida no se está edificando sobre algo firme, todo lo contrario.

            Vamos a tratar un tema, que es “los peligros de la impaciencia”. ¿Cuántos alguna vez nos hemos comportado de manera impaciente? Cuando Jesús habla sobre edificar la casa sobre la roca, esto es parte de un sermón, el Sermón del Monte, y entre lo que Él dijo, mencionó lo siguiente “Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios” Un pacificador es una persona que tiene paz y lleva paz a los demás. Cuando nosotros tenemos problemas de impaciencia, hasta ahí llegó la paz. La Biblia nos da ejemplo de situaciones en la vida de personas que tuvieron problemas por la impaciencia, la palabra dice en Proverbios 14:29 “El que tarda en airarse es grande de entendimiento; mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad”       La necedad habla de insensatez, de torpeza, hacer cosas sin inteligencia; pone de manifiesto  una conducta propia de alguien que es insensato. En muchas partes de la Biblia, el Señor nos llama a ser pacientes; si somos hijos de Dios, él nos llama a vencer los impulsos que están en nuestro corazón, actitudes que están ahí por años, esas cosas que parece que no podemos cambiar, yo le quiero decir que sí las podemos cambiar, si podemos ser diferentes, si podemos ser gente paciente, mansa, controlada, porque el Espíritu Santo está con usted.
            Dice la palabra que el que es impaciente, es muy impetuoso, es ser inquieto, intranquilo, irritable; el que es irritable, cuando las cosas no se hacen en el tiempo que él dice, se le acabó la paciencia por completo. Una persona paciente, es alguien que sabe soportar, que refleja tranquilidad y es calmada, que sabe llevar las cosas tranquilamente, que sabe guardar la calma en el momento indicado. En 1 Samuel 10, se habla sobre Saúl, el primer rey de Israel, el pueblo fue el que pidió un rey y Dios se lo da; a Samuel  no le gustó la idea y le dice Dios a Samuel ¡tranquilo, porque no te desecharon a ti, me desecharon a mí! Cada vez que nos impacientamos y queremos hacer las cosas como la gente que está sin Dios, es como decirle al Señor, yo puedo hacer las cosas por mí mismo, no te necesito. Así fue el pueblo de Israel, en ese proceso de un rey, Dios escoge a Saúl, dentro de todo lo que le dice Dios a Saúl, después de que lo llama y le dice que él va a ser el rey, lo unge, le da algunas señales de algo que le va a pasar en su vida en Samuel 10:8 “Luego bajarás delante de mí a Gigal; entonces descenderé yo a ti para ofrecer holocaustos y sacrificar ofrendas de paz. Espera siete días, hasta que yo venga a ti y te enseñe lo que has de hacer”, resulta que cuando él se separa de Samuel, y se cumplen las señales, menos la de ir a Gigal, las demás señales, dice la Biblia, se cumplieron en el mismo día, después de eso, dice 1 Samuel 13:1-2 “Había ya reinado Saúl un año; y cuando hubo reinado dos años sobre Israel, escogió luego a tres mil hombres de Israel, de los cuales estaban con Saúl dos mil en Micmas y en el monte de Bet-el, y mil estaban con Jonatán en Gabaa de Benjamín; y envió al resto del pueblo cada uno a sus tiendas” Y se desarrolla una historia, porque se da un pleito con los filisteos, se levanta un problema con los enemigos. Estaban en espera, a que los enemigos se levantaran contra el pueblo y en esa espera llega el profeta Samuel, 1 Samuel 13:8 “Y él esperó siete días, conforme al plazo que Samuel había dicho; pero Samuel no venía a Gilgal, y el pueblo se le desertaba” Saúl estaba esperando a Samuel, pero este se atrasó, y Saúl se desesperaba aunque Samuel le había dicho ¡espéreme, que yo llego! Pasaron los siete días y no llegaba, versículo 9-12 “Entonces dijo Saúl: Traedme holocausto y ofrendas de paz. Y ofreció el holocausto. Y cuando él acababa de ofrecer el holocausto, he aquí Samuel que venía; y Saúl salió a recibirle, para saludarle. Entonces Samuel dijo: ¿Qué has hecho? Y Saúl respondió: Porque vi que el pueblo se me desertaba, y que tú no venías dentro del plazo señalado, y que los filisteos estaban reunidos en Micmas, me dije: Ahora descenderán los filisteos contra mí a Gilgal, y yo no he implorado el favor de Jehová. Me esforcé, pues, y ofrecí el holocausto” Había una orden clara, todas las señales se habían cumplido, sólo faltaba esa, no iba a fallar, Dios había cumplido las señales en él, ya había reinado tres años, pero en un momento importante donde era el tiempo que su reino se afirmara, Saúl falló por la impaciencia, se adelantó. ¿Cuántas veces hemos hecho cosas que después nos arrepentimos? Versículo 13-14 “Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios que él te había ordenado, pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre. Mas ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó
Esa es la situación que vino sobre el primer rey de Israel, simple y sencillamente porque él no supo esperar al profeta, si leemos la Palabra con cuidado, nos damos cuenta que él tenía una palabra profética hasta ese momento, tenía que esperar a Samuel para que le enseñara lo que tenía que hacer; pero no lo hizo, y tuvo grandes problemas. No fundamentó su vida, su reinado sobre terreno firme; porque su impaciencia lo sacó del propósito que Dios tenía para él.
 
Puedes leer este mensaje completo en nuestra sección de estudios.
 
 
Pastor Alfonso Gutiérrez M.
 
Horarios de Cultos de Monte de Sión